La historia en pocas palabras.

Todo empezó en Dinamarca, cuando el fundador, Kristers, construyó un escritorio de pie para cuidar su espalda mientras estudiaba. Con una tradición familiar en el trabajo de la madera y el acero, ese primer prototipo se convirtió en una idea sencilla:roble europeo macizo, mecanismo de elevación, nada superfluo.

En 2019, lanzamos al mercado europeo uno de los primeros escritorios regulables de roble macizo, fruto de un pequeño taller, unas cuantas tablas sobrantes y la convicción de que los muebles deben transmitir una sensación de intimidad y estar en conexión con la naturaleza.

Hoy en día seguimos manteniendo esa convicción. Un escritorio tras otro, bien hecho.

 No nos precipitamos en lo que a calidad se refiere. No seguimos las modas. 

Todo lo que hacemos se caracteriza por la calma, la concentración y el tacto de la madera de roble auténtica. Creamos nuestros productos con paciencia e integridad porque tu entorno influye en tu energía, y los objetos con los que convives deben reflejarlo. Elegimos materiales duraderos —roble europeo, acero de precisión, integraciones inteligentes y acabados naturales— para unir lo que la naturaleza nos ofrece con la tecnología moderna.

En OAKO, nuestra misión es crear muebles que transformen la forma en que las personas trabajan y viven. No solo funcionales, sino que aporten estabilidad. No solo duraderos, sino que tengan un significado. Un escritorio debe ayudarte a concentrarte, a calmar la mente e inspirarte para trabajar mejor. Por eso diseñamos para quienes esperan más: más claridad en su espacio, más solidez en sus herramientas y más durabilidad en las cosas que eligen conservar.

Donde el roble se une a la tecnología

El primer prototipo

En 2019, los escritorios de altura ajustable acababan de empezar a aparecer en el mercado. Pero todos tenían el mismo aspecto: laminado, aglomerado, nada de madera auténtica. Cuando era estudiante, Kristers, el propietario de OAKO, deseaba uno con todas sus fuerzas, así que decidió fabricarlo él mismo. Procedente de una familia de carpinteros y con un padre que trabajaba en una fábrica de metal, vio una oportunidad: el roble auténtico combinado con unas resistentes patas de acero podría suponer algo diferente.

Pasó meses construyendo prototipos, creando la página web y poniendo en marcha la empresa, fracasando más veces de las que tenía éxito. Sus amigos admiraban la idea, pero nadie compraba. Se estaba quedando sin dinero. En la universidad le habían enseñado a centrarse en el mercado de aquel momento: primero Dinamarca y luego expandirse más adelante. Pero no pasaba nada. Desesperado, puso a la venta el escritorio en Alemania y, en menos de 12 horas, llegó el primer pedido. Ese mismo día le siguieron otros dos.

El momento no podía haber sido más crucial. A finales de 2019, justo cuando el mundo estaba a punto de cambiar, OAKO cobró vida por fin.

Un mundo que trabaja desde casa

El punto de inflexión

Cuando llegó la COVID, la gente se vio de repente confinada en casa. Las mesas de comedor se convirtieron en oficinas. El dolor de espalda se convirtió en un problema diario. Y, por primera vez, muchos empezaron a buscar escritorios en los que realmente se pudiera trabajar cómodamente.

Fue entonces cuando se produjo el gran avance. Los pedidos comenzaron a llover: primero en Alemania, luego por toda Europa. Lo que empezó como un solo escritorio se convirtió rápidamente en docenas, luego en cientos. El pequeño taller se convirtió en un torbellino de tablas de roble, aceite, lijado y embalajes hasta altas horas de la noche. Fue agotador. Pero también supuso un punto de inflexión: familias de toda Europa estaban desembalando sus primeros escritorios de pie de roble auténtico, y OAKO se había convertido en parte de la nueva forma de trabajar.

Del taller a la cadena de montaje.

El año del crecimiento

La dinámica de 2020 dejó una cosa clara: OAKO necesitaba asumir un mayor control sobre la producción. Hasta entonces, los tableros de roble se fabricaban en pequeños lotes. Pero para satisfacer la demanda —y garantizar la calidad—, la empresa invirtió en su primera línea de producción.

Fue un gran riesgo. Las máquinas eran caras y la curva de aprendizaje, pronunciada. Sin embargo, esto permitió a OAKO hacerse con el control total de su elemento más importante: el tablero de roble. Cada corte, cada lijado, cada capa de aceite se realizaba ahora de forma interna. Ver hileras de tableros terminados y listos para su envío fue un hito del que sentirse orgulloso: el momento en que OAKO se convirtió de verdad en un fabricante, y no solo en un taller.

Más que un escritorio

Los primeros accesorios

En 2022, los clientes de OAKO querían algo más que un simple escritorio. Querían un espacio de trabajo completo. Por eso, OAKO amplió su gama. Cajones de roble que se deslizaban como la seda, soportes para monitores que elevaban las pantallas, armarios que compartían el mismo ADN que los tableros… todo ello diseñado para combinar a la perfección.

Ese año también se introdujeron mejoras en el diseño de las patas y en los prototipos de tableros. El objetivo era sencillo: hacer que los escritorios fueran más elegantes, más resistentes y más agradables de usar. OAKO ya no se limitaba a solucionar el dolor de espalda. Se trataba de crear espacios en los que la gente realmente quisiera pasar el tiempo.

Escritorio OAKO #Alive Wood Combo_Natural - Negro

La naturaleza en todo su esplendor

La colección Alive

En 2023, OAKO dio su paso más audaz hasta la fecha: la colección Alive. Fabricados con amplias tablas de roble con bordes naturales, no había dos escritorios iguales. Cada pieza tenía su propio veteado, su propio borde, su propia historia.

Era arriesgado: Alive era el escritorio de mayor gama de OAKO hasta la fecha. Pero la acogida fue extraordinaria. Arquitectos, diseñadores, creadores y auténticos profesionales que valoraban la autenticidad la acogieron de inmediato. Alive demostró que OAKO no se limitaba a fabricar muebles, sino que creaba piezas emblemáticas.

Protegiendo lo que importa.

Hecho para durar

Una pregunta no dejaba de surgir: ¿el roble aguantaría realmente el día a día? El roble es resistente, pero los derrames de café, los arañazos y el uso constante ponen a prueba cualquier superficie. OAKO pasó meses probando acabados hasta que encontró la respuesta: un nuevo recubrimiento resistente a las manchas y con un tacto satinado-mate.

Conservaba la calidez natural del roble al tiempo que hacía que los tableros fueran más resistentes que nunca. Los clientes lo notaron de inmediato. Muchos respondieron meses después diciendo que sus escritorios seguían pareciendo nuevos. Para OAKO, eso fue la prueba: la belleza y la durabilidad podían ir de la mano.

Elevar el listón

El escritorio, en su máxima expresión.

En 2025, OAKO estaba preparada para ir más allá de todo lo que había logrado hasta entonces.

  • Las nuevas monturas, con conectividad Bluetooth y controles a través de una aplicación, facilitaban enormemente los movimientos.
  • Las encimeras de roble se han rediseñado por completo con refuerzos ocultos, lo que les garantiza una estabilidad perfecta durante toda su vida útil.
  • Cada escritorio seguía siendo aceitado a mano, revisado a mano y combinado cuidadosamente con los marcos más resistentes del mercado.

    Seis años después de que un estudiante estuviera a punto de abandonar su primer prototipo, OAKO Denmark se había convertido en algo mucho más grande: una marca que marcó la pauta en el sector de los escritorios de madera auténtica. Auténticos, hechos a mano y diseñados para acompañarte toda la vida.